El caso Barco nos muestra que las empresas no deben salirse de lo que es su Core puesto que perderían su razón de ser, esto replica también en nosotros, se imaginan si perdiéramos nuestra esencia? Perderíamos entonces nuestra condición de seres únicos y auténticos.
Además, vemos que Barco a pesar de estar un 85% avanzado en su proyecto (BD700) decidió comenzar de nuevo (BG800) aunque “perdió parte” no lo perdió todo. Nosotros deberíamos ver este caso más allá de un tema netamente empresarial, como un referente importante, el mensaje es claro, nunca es tarde para re plantearnos en nuestras vidas lo que venimos haciendo y aún más si queremos seguir haciéndolo en el futuro y si la respuesta es no, jamás pensemos en todo el tiempo que hemos perdido sino veámoslo como parte de la experiencia ganada y eso si saquemos mucha fuerza para buscar un nuevo rumbo que nos haga sentir felices.
Finalmente, nos deja una gran enseñanza, Barco eligió arriesgarse y mantener sobre todo: sus valores, creencias y como mencioné, su core, corazón de la empresa. Se golpeó, sí es cierto, pero fue la única manera de mantener su estatus de líder, de defender lo que los hacía especiales, lo que los hacía diferente de su competencia. Todos, como Barco, debemos arriesgarnos también a defender lo que creemos valioso en nosotros mismos y no perder el norte al intentar seguir lo que hacen otros ya sea porque sentimos presión, miedo o cualquiera sea el motivo, defendamos lo que nos hace realmente especiales pues esta será la única forma de destacar, de brillar y por supuesto de ser nuestros propios gestores, nuestros propios líderes.
Les dejo un vídeo muy simpático y espero les robe una sonrisa como lo hizo conmigo.
Edited by Carmen Cordova Tello
Brava Carmen!
ResponderEliminarUn abrazo,
Antonio